- Client:LuxQuanta
- Sector: Inteligencia Artificial, Equipamiento
- Servicios: Diseño, Industrialización
- Año: 2025
- Equipo:
Design Lead, Ramon Martínez
CTO, Miquel Pons
Diseñador Industrial, Joel Vallverdú
Project Manager, Jaume Casas
Desarrollo de una unidad de comunicación cuántica con un diseño robusto, minimalista y distintivo que representa el futuro de la seguridad en las telecomunicaciones.
La industria de las telecomunicaciones cuánticas está revolucionando la forma en que protegemos nuestras comunicaciones más sensibles. LuxQuanta, empresa líder en el campo de la distribución de claves cuánticas (QKD), está trabajando en tecnologías avanzadas que garantizarán niveles de seguridad sin precedentes. En este contexto, el diseño de los dispositivos físicos que componen estos sistemas debe transmitir confianza, tecnología de vanguardia y una identidad clara y distintiva.

NECESIDADES
Un nuevo diseño para una tecnología revolucionaria.
El principal reto del proyecto consistía en rediseñar las unidades de comunicación cuántica de LuxQuanta, concretamente su dispositivo Q-Key, para reflejar la imagen de marca y diferenciarse en un mercado altamente técnico y emergente.
Aunque el rendimiento interno ya era de vanguardia, el dispositivo necesitaba una carcasa externa que proyectara solidez tecnológica, minimalismo visual y, al mismo tiempo, fuera coherente con la identidad visual de LuxQuanta. La necesidad de destacar frente a competidores más consolidados hizo que fuera esencial ofrecer un diseño innovador, limpio y diferenciador.

PROCESo
Exploración estética y formal para un dispositivo tecnológico altamente complejo.
1. Análisis estratégico y posicionamiento
El equipo de Stimulo comenzó el proyecto analizando el contexto competitivo en el que se encuentra LuxQuanta. Se identificaron oportunidades de diferenciación a través del lenguaje formal, el uso de materiales y acabados, así como la configuración de los elementos funcionales del dispositivo.
Objetivos clave del diseño:
Reforzar la identidad de LuxQuanta como empresa de tecnología punta.
Crear un producto robusto, minimalista y atractivo.
Facilitar su integración en entornos profesionales de telecomunicaciones.

2. Dirección de Diseño
Tras una primera fase de exploración conceptual, se definieron varias direcciones estéticas que combinaban el minimalismo con códigos visuales tecnológicos. Finalmente, se optó por una línea formal que combinaba superficies lisas y redondeadas en los laterales con patrones triangulares que aportaban dinamismo e identidad.
Decisiones de diseño importantes:
Geometrías laterales redondeadas para mayor suavidad y fluidez.
Patrón triangular en las tapas para dotar al producto de una textura icónica y distintiva.
Elegante integración del sistema de ventilación y los conectores.

3. Iteraciones y validación
Durante la fase de desarrollo, se realizaron diferentes iteraciones de diseño, maquetas físicas y prototipos funcionales de alta calidad (HQ) para validar tanto la estética como la viabilidad técnica del diseño propuesto.
Retos clave:
Lograr un equilibrio entre un diseño robusto y líneas minimalistas.
Garantizar un alto nivel de calidad percibida en los prototipos de validación.
Adaptar el diseño a las necesidades de fabricación y montaje sin comprometer la estética.

VALOR
El diseño como elemento diferenciador en un mercado emergente.
Aunque el producto aún no está en el mercado, el nuevo diseño de la unidad Q-Key aporta un valor estratégico a LuxQuanta, posicionando a la marca como una empresa tecnológica líder que se preocupa tanto por la innovación interna como por la proyección externa.
Diferenciación respecto a la competencia:
Soluciones formales y estéticas adaptadas a los requisitos funcionales del dispositivo.
Diseño minimalista y distintivo que destaca en ferias y presentaciones.
Representación física de los valores de la marca: seguridad, precisión y tecnología.
FACTOR HUMANO
Co-creación, confianza y un enfoque iterativo para construir juntos el futuro.
Aprendizajes clave:
Trabajar en estrecha colaboración con el equipo de LuxQuanta fue fundamental. Durante los cuatro meses de desarrollo del concepto, la comunicación fue constante y fluida, con más de dos o tres interacciones por semana.
Una de las principales lecciones aprendidas del proyecto fue la importancia de definir desde el principio las expectativas con respecto a los prototipos y los acabados, ya que esto permite alinear la visión del equipo con la del cliente y evitar malentendidos en fases posteriores.
También fue clave estructurar adecuadamente las fases del proyecto, lo que nos permitió mantener un ritmo de trabajo constante y cumplir con los plazos establecidos sin comprometer la calidad del resultado. Por último, quedó claro que necesitábamos iterar constantemente con el cliente, combinando aportaciones técnicas y estéticas en cada etapa del proceso, para garantizar que la solución final cumpliera tanto con los requisitos funcionales como con la identidad visual deseada.
Intercambio de Talento
Este proyecto permitió a ambas partes aprender unas de otras. LuxQuanta aportó su visión tecnológica y funcional del producto, mientras que Stimulo tradujo esas necesidades en un lenguaje visual coherente con la marca.
Gracias a este intercambio, se generó un flujo de trabajo ágil, en el que los cambios y las mejoras se integraron de forma dinámica, lo que permitió una evolución constante del diseño sin fricciones.
